Pizza con la zucca h
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Pizza con Mortadella Bologna IGP, crema de calabaza y romero

Una sorprendente mezcla de sabores dulces y salados: la pizza blanca con Mortadella Bologna IGP, crema de calabaza y romero es la combinación perfecta de colores y sabores otoñales. La base esponjosa de la pizza se combina con una suave crema de calabaza aromatizada con romero fresco, mientras que la Mortadella Bologna IGP aporta un toque aromático y envolvente.

Aquí tienes nuestra receta: pizza con Mortadella Bologna IGP y crema de calabaza y romero.

Ingredientes

Preparación

Step 1

Pica finamente la chalota y dórala en una sartén con un chorrito de aceite; cuando esté dorada, añade la calabaza cortada en dados y sazona con sal.

Step 2

Cuando la calabaza esté cocida y tierna, coloca dos tercios en una batidora y tritura hasta obtener una crema suave y homogénea. Si el resultado es demasiado denso, puedes añadir un poco de agua. 

Step 3

Corta la provola en cubos y, con mucho cuidado, corta también finas láminas de calabaza y resérvalas.

Step 4

En una bandeja de horno, extiende la base de la pizza y comienza a colocar los ingredientes: primero la crema de calabaza, luego los cubos de calabaza cocida, la provola, el romero y la calabaza en láminas finas.

Step 5

Hornea la pizza a 220 °C, calor arriba y abajo, durante 20 minutos. Al sacar la pizza del horno, añade unas generosas lonchas de Mortadella Bologna IGP y sírvela. ¡Buen provecho!

 

Esta pizza con Mortadella Bologna IGP, crema de calabaza y romero es una receta refinada y creativa, ideal para los que buscan combinaciones delicadas pero llenas de personalidad. Es perfecta para un aperitivo, una cena o incluso como entrante, para compartir y dar inicio a una cena otoñal rodeado de amigos o familia.

Curiosidad

¿Qué tipo de calabaza debo usar para la pizza?

Para este tipo de preparaciones recomendamos utilizar la calabaza delica: con su pulpa densa, cremosa y dulce es perfecta para elaborar una crema suave y sabrosa.

Además, esta variedad no suelta demasiada agua y tiene un sabor equilibrado que combina a la perfección con el sabor único de la Mortadella Bologna IGP. Como alternativa a la delica, también puede usarse la mantovana o la violín.