1920x380 mb3
1920x380 mb3
Home / Ricette / Recetas / Pizza con Mortadella Bologna IGP y patatas al horno

Pizza con Mortadella Bologna IGP y patatas al horno

Una pizza rústica que combina ingredientes sencillos para conseguir un resultado sorprendente y delicioso: la pizza con Mortadella Bologna IGP y patatas al horno es todo un homenaje a la «comfort food». Las patatas, suaves y doradas, se unen al delicado perfume de la Mortadella Bologna IGP, para crear un equilibrio perfecto entre cremosidad, aroma y consistencia.

Aquí te mostramos cómo preparar una deliciosa pizza con Mortadella Bologna IGP y patatas al horno.

Ingredientes

Preparación

Step 1

Lava bien las patatas y córtalas en gajos longitudinales; a continuación, corta en dados la Mortadella Bologna IGP y el queso curado de pasta dura. 

Step 2

Coloca las patatas y la Mortadella Bologna IGP en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, rocía con un chorrito de aceite y aromatiza con sal, salvia y romero. Introduce la bandeja en el horno a 200 °C, calor arriba y abajo, durante 20 minutos.

Step 3

Extiende la masa de pizza en otra bandeja y reparte por encima las patatas y la Mortadella Bologna IGP recién horneadas. Añade abundante queso, Mortadella Bologna IGP en dados y Parmigiano Reggiano DOP rallado.

Curiosidad

¿Qué tipo de patatas son las más adecuadas para la pizza con Mortadella Bologna IGP y patatas al horno?

Patata amarilla: mantiene la forma y se cocina uniformemente.

Patata roja: más sabrosa, firme y ligeramente crujiente, se puede utilizar con la piel bien lavada para aportar carácter a la pizza.

 

¿Cómo se consigue que las patatas al horno queden crujientes? 

Para conseguir unas patatas supercrujientes, escáldalas un par de minutos en agua con sal antes de hornearlas. Una vez escurridas, sécalas bien y condiméntalas con aceite de oliva virgen extra, romero y sal. Para que queden aún más crujientes, añade un poco de sémola o harina de maíz. A continuación, hornéalas a 200-220 °C hasta que estén doradas y crujientes.